domingo, 13 de enero de 2013

El grabado de la rosa

Después de que pinté mi casa sigo teniendo algunas paredes sin nada colgado y sigo sin decidirme qué poner. A veces pienso dejarlas así sin nada pero después cambio de opinión y me agarran los ataques decorativos :)
Hoy se me ocurrió hacer unos grabaditos muy fáciles para después ver si los transformo en cuadritos para colgar. Si quieren hacerlo acá les muestro cómo; es sencillo y pueden probar para tener algo original sin necesidad de ir a comprar algo impreso y enmarcado.


Los materiales para hacerlo son: 1 plancha de linòleo, 1 pomo de tinta de grabado, 1 rodillo pequeño, 1 gubia, papael de calcar y papel blanco (yo usè un fabriano pero pueden usar una hoja canson que tambièn es gruesa y queda rìgido. Todos èstos materiales se consiguen en cualquier librerìa artìstica.


Para empezar hacemos un dibujo con làpiz sobre la hoja de calcar. Pueden hacer un dibujo ustedes o, como hice yo, calcar uno de algùn libro. Yo calquè una rosa de un libro que tengo que me encanta del afichista D.L.Goines.


Una vez que està el dibujo hecho o calcado en el papel de calcar, lo damos vuelta y volvemos a marcarlo sobre la plancha de linòleo para que quede marcado y poder hacer los surcos con la gubia.


Una vez hecho èsto, ponemos la tinta en un recipiente plano (no se le agrega agua) y desplazamos el rodillo para que se llene de tinta.


Ahora pasamos el rodillo sobre el linòleo hasta que estè cubierto el àrea del dibijo. Fìjense que los surcos no se deben llenar de tinta.


Para finalizar ponemos la hoja de papel blanco con cuidado sobre el linòleo entintado y suavemente le pasamos la mano para que se imprima el dibujo lo màs parejo posible. Luego con cuidado sacamos la hoja y a dejarlo secar!


Cuando secò bien (conviene dejarlo un dìa aproximadamente) lo recortan y lo ponen en un marco que tengan que les guste o compran alguno en un bazar (de los que son para fotografìas) y misiòn cumplida.



No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada